Monday, December 27, 2010

Canto


Al rey, le arrebatan su reino
A la mariposa, le mutilan un ala
A la miel, le roban su abeja
A mi pequeño planeta, le quitan su Universo.

Los conspiradores de siempre,
Amasan una inevitable caída
Los perdedores de siempre, se preparan.
Esconden la Risa,
Apagan la melodía,
Siembran tempestades en la calma.

A la fe, le eliminan sus Dioses
Al Estar, le aniquilan el Ser
Al Tiempo, le restan espacio
Y mientras tanto, nos evaporamos, como suaves gotas de verano.

Saturday, December 4, 2010

Oda al poeta muerto


Oda al poeta muerto
Y a su breve estadía aquí en la Tierra
¿Será feliz ahora?

Versos eléctricos, voz de tormenta
Niño salvaje, cuerpo de shaman
Enfundado en eternos pantalones de cuero negro

¡Pobre Dionisio!
Llora y lamenta la  perdida del hijo.
 Habitación de motel barato
La Tv. encendida, su amada duerme
Bañera llena,  sonrisa perpetua
Ciudad luz.
La criatura griega  abandona la tierra.

Nocturno

Duerme en una cama de ausencia.
Apoya la frente en el abismo de la  almohada
Estira la mano y sus dedos acarician el lugar vacío, el hueco, el tajo en el espacio

Se sienta en una mesa
Y le da un sorbo al plato de soledad
Respira. Deja de respirar
Nace y muere en el intervalo que existe entre cada segundo.
Ahí, donde supuestamente habita un abismo de proporciones gigantescas

Piensa en Ella. Deja de pensarla
La sueña. Tantas veces como es posible soñarla.
La desea. No la desea. Se la imagina.

Abre un libro.
Busca la página, la línea, el párrafo,
La palabra exacta y milimétrica.

Se levanta. Camina. Vuela. Cae.
Da vueltas, giros, saltos
se empecina en mantener los pies sobre la tierra.

Aprieta una tecla y da luz a un pensamiento. Una idea. Un deseo
Imprime un sueño en la hoja.
Lo borra, lo rompe, lo quema
Y esparce las cenizas en el Universo
Agoniza. Grita. Espera el Ocaso.

Friday, December 3, 2010

Recuerdos

Recuerdo.
Mi infancia de anciano,
Mis noches soleadas y mis extensos días nocturnos

Recuerdo.
Alegrarme en la tristeza,
Disfrutar de una sangrienta tortura,
Ser rico en la miseria y afortunado en las desgracias.

Recuerdo sin memoria.
Con los ojos bien abiertos te miraba ciego
Y con las manos bien atadas al futuro estrangulaba mi olvido.

Recuerdo
Soñar pesadillas y rezar en mi ateismo.
Acariciar muchedumbres en mi soledad
Y disfrutar plenamente de la vida en mis suicidios.

Medidas



La distancia que existe de mi mano a su cabeza,
Es inversamente proporcional a al que hay
Entre el Polo Norte y el Trópico de Cáncer.
Entre los dos se hallan mas de un meridiano, un paralelo
y más de una longitud en común
el problema esta en que el mapa esta mal trazado
y matemáticamente nos separa una fuerza  diez mil veces superior
a la proyectada por la Ley de Gravedad en la línea del  Ecuador.

Sensaciones



Tengo la mente como una manada de rinocerontes embistiéndose contra un bazar chino.
Tengo el corazón como un piano atado a un hilo de seda, colgando en un precipicio de 6500 metros de altura.
Tengo el alma como un pez fuera del agua, nadando en el Desierto del Sahara y el cuerpo de boxeador abatido, a punto de besar la campana del último round.
Me tengo a Mí y nada más que a Mí,
Intentando encajar las piezas en esta maquina oxidada.

A la deriva II

Lanzó una lágrima, que muere ahogado en un océano de ciegos.
Intentó un grito, que se apaga en una multitud de sordos.
Probó un abrazo, que se desvanece en una ciudad de lisiados.
Alimentó una esperanza, que se ahorca con la soga de los melancólicos.
Abrió el cofre y desempolvo una vasta colección de agonías.
Juntó los pedazos de tristeza,
Y trato de armar el viejo rompecabezas de la angustia.
Alimentó las horas con nudos de garganta,
Ensayó cortar el aire con el brillo de una navaja,
Cubrió la habitación con un una manada de agujeros.

.

Irrealistica

La marea se cubrió de maletas
Verdes, rojas, grandes y viejas
Los peces se suicidaban con anfetaminas
la nostalgia crecía y andaba suelta
La costa caminaba ciega y en cuatro patas,
Las piedras eufóricas bailaban,
Y los árboles se emborrachaban con absenta.
Pero la arena se enfermó de gangrena,
Y los trenes durmieron una siesta
Los gusanos amputaban sus cabezas
Las brújulas jugaron una partida de póquer
Y la tristeza acampó en un bosque de cuchillos.

Autodefinido


Algo en mi, Me come y me bebe.
Derriba una torre en mi cabeza
Descubre el escondite de mis palabras
Algo en mí, que no ha podido ser
Y que no se atreve a mirarse el ombligo.

Dioses


(A Ernesto Sábato)
Dioses del caos, de la desesperación,
Dioses de las serpientes, las ratas y los destiladores de veneno,
Dioses del aborto, de las pestes que devoran ciudades,
Del suicidio premeditados y de los que cada noche engendramos un abismo.
Dioses de los desplazados, de los desdichados, los errantes
y de los fervientes predicadores de la infelicidad.
Dioses de los sin camino y de los infortunados por Naturaleza.
¡Hoy, más que nunca, te invocamos!

Modelo para armar


(A Julio Cortázar)
Un libro que se desarma
Dentro de él una historia que da a luz a otra historia
Una línea salta rabiosa del renglón
Y aterriza a salvo en la frase siguiente
Un poema asesina sin piedad a otro poema
La sangre de las letras brota de la herida y mancha la piel de la pagina.
Ella prometió que volvería, en cuanto los primeros destellos de Septiembre asomaran la cabeza
El la espera a la distancia, confortado en su pequeño pasado presente
Ella jura volver a amarlo, en cuanto la primera brisa de otoño abriera un tajo en el aire
Él la desea, mientras se ahoga en un océano de rostros extraños
Ella se compromete a pensarlo y a enviarle cada semana un fragmento de caricia
Él recibe un buzón de silencios, mientras coloca otro cimiento en su castillo de angustias.

Un cuento incompleto, ocupando un lugar en una biblioteca repleta de huecos.
Un prologo que no despega.
Un final deambula en busca del personaje ausente.

Ella se aleja y cruza el otro lado del mapa.
El intenta sin éxito perderse en otros brazos, bucear en otros ojos, explorar la superficie de otros labios.
Ella lo borra de un tirón
El se resiste a perderla y teje un puente incapaz de unir Buenos Aires- Budapest
Ella lo olvida brutalmente
El se ata a una soga de instantes
Ella pone un punto suspensivo
El acepta resignado y se pierde en una coma.

Estaba Ahí

Supongo que he estado ahí, siempre ahí, desde tiempos sin tiempo,

desde que una madre me escupió del vientre y me dio una patada en el culo lanzándome de cabeza a este mundo

Estaba ahí cuando el imperio romano se hundió en una inmensa orgía,

Estaba ahí cuando los griegos expulsaron a sus Dioses de Atenas,

Estaba ahí cuando un joven e inseguro Rimbaud vislumbró su primera iluminación, en el sueño de una noche parisina

Estaba ahí sosteniéndole la navaja a Van Gogh, mientras impregnba un girasol en el lienzo,

Estaba ahí y creedme, hubiera preferido no haber estado, cuando Hitler dibujo su pesadilla en el mapa de una Europa agonizante

Fui yo y no otro, el que apretó el botón que dejo caer la Bomba en Hiroshima y que al no saciar mi hambre, decidió apretar el segundo botón que pulverizo a Nagasaky.

Estaba ahí cuando la bala acarició el cráneo de Kennedy y asesino al sueño de una década.

Estaba ahí, he estado siempre.

He visto a los mejores criaturas de mi generación deleitándose con las babas de una guerra, arrodillándose ante los falsos mitos, alabando pervertidos predicadores televisión, sodomizando el presente en una inmensa nube de pastillas Prozac, incendiando el futuro, violando el coño de la Naturaleza.

Estaba ahí.

Superficies


(A Alejandra Pizarnik)

Debajo de mi nombre hay una piedra

Debajo de esa piedra, hay un océano

Debajo de ese océano, se esconde una sirena

Debajo de esa sirena esa palabra

Debajo de esa palabra otra vez mi Nombre.

Preguntas básicas

Si quieres saber quien es Dios,

pregúntaselo a un borracho que vomite las tripas en un bar.

Si quieres saber de que se trata la vida,

pregúntaselo a un suicida que se abraza a un puente.

Si quieres saber que es el sexo,

pregúntaselo al sacerdote que se acuesta a escondidas con el monaguillo.

Si quieres saber que es la muerte,

pregúntaselo a un adicto a la heroína mientras se la inyecta en las venas.

Si quieres saber que es el sexo,

pregúntaselo a esa puta que lo vende a muy buen precio.

Si quieres saber que es el cielo,

pregúntaselo a una virgen que lo lleva escondido entre las piernas.

Si quieres saber quien soy,

pregúntaselo a un desconocido que te lo explicara mejor que yo.

Condena

Aguja en la mano,
piedra atada al tobillo izquierdo,
Nudo al cuello,
soy el próximo preso que acaricia el muro,
esperando a que el alba me fusile.

Oda

Oda al libro perfecto

Y a sus paginas incendiarias

Al joven poeta que engendra sus versos malditos

En la atrocidad de una luna parisina.


Oda a la sangre amarga

al veneno que se desprende de tu perfume

al abismo que cuelga boca abajo en tus ojos

a la bestia salvaje que duerme entre tus piernas

A todo aquel que emborracha con el sorbo de un párrafo

que se masturba con el gemido de una palabra

que se suicida con el murmullo de una letra.


Oda a la ciudad peste

a los monstruos de asfalto

al cielo amargo que mastica cabezas

¡Brindad!.

Alucinación


(A Arthur Rimabud)

Marea de caos.

Tristan e Isolda gritan,

Y danzan enloquecidos sobre la cabeza del Wagner atormentado

Naufraga la razón

Barcos de locura desembarcan en la costa.

Mendigo un trozo de piedad a la Diosa de la Perdición,

Reclamo un abrazo para Este, su Hijo

Y que me embriague con un buen vaso de veneno esta Noche,

Arrancándome de la raíz de esta infame humanidad.

Ah! Mi bella alma

Arropada por él ultimo suspiro del viento

Demonios que conspiran en secreto

Y planean una perfecta Apocalipsis

Ah! Mitad siniestra

Abandona tu ostracismo

Sedúceme una vez mas.

Conmuéveme una vez mas.

Ultraja la carne.

Y asesina a la otra mitad que aún se regocija con la luz.

Aforismo I

Le acaricie la entrepierna al Abismo,

El me sonrió y me tocó con sus suaves garras de Bestia

La Noche penetra la ventana de la luna,

Y la ciudad comete una nueva atrocidad cotidiana.

A la deriva

Se hunde en un mar de decepciones

La proa no muerde la orilla

su horizonte se amotina violento

Y las olas golpean al cuerpo bastardo

La brazada avanza hacia una deriva inevitable

Que lo deposite en una isla de abismos

El capitán ordena izar las velas

Dejando que sus sueños floten en el naufragio