Monday, December 27, 2010
Canto
Saturday, December 4, 2010
Oda al poeta muerto
¡Pobre Dionisio!
Nocturno
Friday, December 3, 2010
Recuerdos
Medidas
Sensaciones
A la deriva II
Irrealistica
Autodefinido
Dioses
Modelo para armar
Estaba Ahí
Supongo que he estado ahí, siempre ahí, desde tiempos sin tiempo,
desde que una madre me escupió del vientre y me dio una patada en el culo lanzándome de cabeza a este mundo
Estaba ahí cuando el imperio romano se hundió en una inmensa orgía,
Estaba ahí cuando los griegos expulsaron a sus Dioses de Atenas,
Estaba ahí cuando un joven e inseguro Rimbaud vislumbró su primera iluminación, en el sueño de una noche parisina
Estaba ahí sosteniéndole la navaja a Van Gogh, mientras impregnba un girasol en el lienzo,
Estaba ahí y creedme, hubiera preferido no haber estado, cuando Hitler dibujo su pesadilla en el mapa de una Europa agonizante
Fui yo y no otro, el que apretó el botón que dejo caer la Bomba en Hiroshima y que al no saciar mi hambre, decidió apretar el segundo botón que pulverizo a Nagasaky.
Estaba ahí cuando la bala acarició el cráneo de Kennedy y asesino al sueño de una década.
Estaba ahí, he estado siempre.
He visto a los mejores criaturas de mi generación deleitándose con las babas de una guerra, arrodillándose ante los falsos mitos, alabando pervertidos predicadores televisión, sodomizando el presente en una inmensa nube de pastillas Prozac, incendiando el futuro, violando el coño de la Naturaleza.
Estaba ahí.
Superficies
(A Alejandra Pizarnik)
Debajo de mi nombre hay una piedra
Debajo de esa piedra, hay un océano
Debajo de ese océano, se esconde una sirena
Debajo de esa sirena esa palabra
Debajo de esa palabra otra vez mi Nombre.
Preguntas básicas
Si quieres saber quien es Dios,
pregúntaselo a un borracho que vomite las tripas en un bar.
Si quieres saber de que se trata la vida,
pregúntaselo a un suicida que se abraza a un puente.
Si quieres saber que es el sexo,
pregúntaselo al sacerdote que se acuesta a escondidas con el monaguillo.
Si quieres saber que es la muerte,
pregúntaselo a un adicto a la heroína mientras se la inyecta en las venas.
Si quieres saber que es el sexo,
pregúntaselo a esa puta que lo vende a muy buen precio.
Si quieres saber que es el cielo,
pregúntaselo a una virgen que lo lleva escondido entre las piernas.
Si quieres saber quien soy,
pregúntaselo a un desconocido que te lo explicara mejor que yo.
Condena
Aguja en la mano,
piedra atada al tobillo izquierdo,
Nudo al cuello,
soy el próximo preso que acaricia el muro,
esperando a que el alba me fusile.
Oda
Oda al libro perfecto
Y a sus paginas incendiarias
Al joven poeta que engendra sus versos malditos
En la atrocidad de una luna parisina.
Oda a la sangre amarga
al veneno que se desprende de tu perfume
al abismo que cuelga boca abajo en tus ojos
a la bestia salvaje que duerme entre tus piernas
A todo aquel que emborracha con el sorbo de un párrafo
que se masturba con el gemido de una palabra
que se suicida con el murmullo de una letra.
a los monstruos de asfalto
al cielo amargo que mastica cabezas
¡Brindad!.
Alucinación
(A Arthur Rimabud)
Marea de caos.
Tristan e Isolda gritan,
Y danzan enloquecidos sobre la cabeza del Wagner atormentado
Naufraga la razón
Barcos de locura desembarcan en la costa.
Mendigo un trozo de piedad a la Diosa de la Perdición,
Reclamo un abrazo para Este, su Hijo
Y que me embriague con un buen vaso de veneno esta Noche,
Arrancándome de la raíz de esta infame humanidad.
Ah! Mi bella alma
Arropada por él ultimo suspiro del viento
Demonios que conspiran en secreto
Y planean una perfecta Apocalipsis
Ah! Mitad siniestra
Abandona tu ostracismo
Sedúceme una vez mas.
Conmuéveme una vez mas.
Ultraja la carne.
Y asesina a la otra mitad que aún se regocija con la luz.
Aforismo I
Le acaricie la entrepierna al Abismo,
El me sonrió y me tocó con sus suaves garras de Bestia
La Noche penetra la ventana de la luna,
Y la ciudad comete una nueva atrocidad cotidiana.
A la deriva
Se hunde en un mar de decepciones
La proa no muerde la orilla
su horizonte se amotina violento
Y las olas golpean al cuerpo bastardo
La brazada avanza hacia una deriva inevitable
Que lo deposite en una isla de abismos
El capitán ordena izar las velas
Dejando que sus sueños floten en el naufragio


