Oda al libro perfecto
Y a sus paginas incendiarias
Al joven poeta que engendra sus versos malditos
En la atrocidad de una luna parisina.
Oda a la sangre amarga
al veneno que se desprende de tu perfume
al abismo que cuelga boca abajo en tus ojos
a la bestia salvaje que duerme entre tus piernas
A todo aquel que emborracha con el sorbo de un párrafo
que se masturba con el gemido de una palabra
que se suicida con el murmullo de una letra.
a los monstruos de asfalto
al cielo amargo que mastica cabezas
¡Brindad!.
No comments:
Post a Comment